sábado, 7 de febrero de 2009

Valió la pena...

Los jueves, después del trabajo, con dolorcito de piernas de estar todo el dia de pie, y conducir con viento, medio nevando y noche cerrada, llego a mi casa que está muy calentita y Luna, mi perrita, me recibe con ladridos de felicidad porque le toca dar su paseito nocturno...

Sin apenas ganas de cenar, y con 15 minutos de descanso en el sofà, miro el reloj, que me indica que o me cambio, O ME CAMBIO YAAAAAAAAAAAAA, para salir con un frío horroroso al gimnasio...

Y sí..., voy arrastrándome a mí misma,
salgo maldiciendo en arameo el frío polar,
recojo a Belén,
esperamos a que abran la clase en el coche,
porque nuestros diez minutos de marujeo
no nos lo quita nadie y...

Cuando empieza a sonar la SALSA todo se me olvidaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!
¿¿¿¿Quién estaba cansada o tenía frío?????

Dejar que la música entre en ti es como un buen castillo de fuegos artificiales.

¡¡¡Valió la pena!!!!

¡¡¡¡Bailar es algo increíble!!!!!!