Y ahora estoy con las baterías cargadas a tope porque el fin de semana me fui a Valencia 48 horas y fui muy feliz, allí estuve feliz y he vuelto feliz... ¡¡Qué bien!! Como ya me he he bañado en la piscina y en la playita puedo decir que: ¡¡ha empezado el veranito!!... y casi ha acabado porque en León hoy no hace sol, pero vamos, que estoy feliz y que me da igual....
Vamos a ir por partes: En Valencia fui con una amiga a una tienda árabe a buscar sables y acabé probandome unas faldas preciosas y un vestido azul...Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!! Lo reconozco!!!! Azul!!!! Al suelo mi reputación de gótica.... Ya lo sé.... Pero, si quiero bailar no siempre voy a poder ir de negro, así que tengo que ir visualizándome de otros colores... Poco a poco... Nunca me había probado un vestido de falda y sujetador de los de verdad y acabé tan emocionada que se me olvidaron los sables...
Hace un rato hemos tenido ensayo de bailes nuevos para el domingo: bellylatin, percusión, velas... y claro es inevitable que salga el tema del vestuario... y me parece que si quiero bailar el domingo voy a tener que decirle a mi gran barriguita que si queremos seguir con la danza oriental habrá que sacar un par de ovarios...
No sé si estoy preparada... No sé si voy a poder bailar igual de tranquila, disfrutando de la música, del baile como hasta ahora si oigo a mis chichas alrededor de mí... Sueltas...
Ahora mismo tengo ganas de llorar, sumado a un ataque de pánico escénico sin escenario y de angustia interna...

Si es que hay que tener cuidado con lo que se pide....