sábado, 15 de marzo de 2014

¡¡Ya hay tribaleras en La Bañeza!!

¡¡Por fin lo conseguimos!! Gracias a la cabezonería de Marián Fuertes hemos llevado el tribal a La Bañeza. Desde que empezó a bailarlo tenía inmensas ganas de que las mujeres de su ciudad pudieran disfrutar de lo feliz que es ella bailando y así fue. Su sonrisa iluminó más que cualquier luz poderosa.


Maravillosas mujeres siguieron muy atentas mis explicaciones y bailaron  con su mejor sonrisa. No puedo más que aplaudirlas porque en la sala hacía un inmenso calor y después de un día de trabajo,  la cabeza y los pies no están para bailes pero, las ganas son muy poderosas y los gritos de alegría y el buen rollito rápidamente nos unió: ¡¡Qué viva la Magia!!

¡¡Y quieren repetir!! :))))



Una de las mejores cosas que me ha regalado esta nueva experiencia tribalera ha sido conocer a Carmen González, Concejala de Igualdad del Ayuntamiento de La Bañeza. ¡¡Menudo tesorito de persona!! Creo que vamos a colaborar en muchos proyectos juntas... ;)



viernes, 7 de marzo de 2014

Y Kristine Adams...

...estuvo con nosotras, en mi casa y aunque tengo fotos, aún creo que fue un bonito sueño.



¿Quién me iba a decir, allá por octubre del año pasado, que al mandar aquel correo traducido con ayuda de Mary Marsell estaba empezando una emocionante locura con final feliz?
 
Creí en la posibilidad de que todo sucediera, ¿Qué puedo perder? ¿Qué me diga que no?
 
Yo iba a conocerla en abril, porque nos vamos a sus clases en Barcelona, pero me daba mucha pena que todas las mujeres que "viven" el tribal conmigo mes a mes se perdieran conocer a Kristine porque no tienen dinero para viajar, tienen hijos, no pueden coger tres días de vacaciones...
 
Si no podíamos ir todas juntas, igual era más fácil que ella viniera...¡¡¡ Y DIJO QUE SÍIIIIII!!!!

 
Y se vino el viernes por la noche y estuvo con nosotras hasta el domingo por la tarde.
 
¡¡ Menudo lujazo!! No sólo hemos disfrutado de su taller sino que hemos hablado con ella de Baile, de vida , de danza, de sus viajes... ¡¡Impagable!!

Y nos la llevamos de cortos, a bailar un poquito de flamenquito por la noche, a tomar chocolate con churros y a visitar nuestro famoso Palacio de Gaudí con una guía excepcional ( nuestra Livi-Mandala).
 
 
 
 ¡¡¡Y la metimos en la Cueva Mandala!!!! Imposible pensar, imaginar, soñar, hace dos años cuando empezamos a bailar que una integrante de las Fatchancebellydance iba a estar en nuestro pequeño local de ensayo. ¡¡¡¡madre mía!!!
 

Y el domingo fue un día muy especial porque lo primero es que las Mandala ( al completo, cosa muy rara) grabamos un vídeo con Kristine Adams bailando con ella Danza Tribal,

y segundo, que Kristine quiso cocinar para nosotras ( AAAAHHHHHH!!)  y nos hizo un plato riquísimo

del que yo sólo me comí el huevo, lo reconozco, pero me hizo muchísima ilusión estar compartiendo con ella, y con mis amigas esa preciosa comida.



P.D.: He hablado más inglés este fin de semana que en toda mi vida y estoy orgullosa con el resultado del estrés del estudio al que yo misma me sometí.

viernes, 14 de febrero de 2014

"It's All Bellydance"





Es una pena que se vea tan mal, 
porque es uno de los vídeos más bonitos que he visto jamás: 
¡¡¡¡ La danza del vientre clásica y la danza tribal bailando juntas!!!

jueves, 13 de febrero de 2014

Hace 6 años...

...que entré en mi primera clase de Danza Oriental.

Y sé que cambió mi vida...para bien, ¡claro!

La mayoría de las personas 
de esta etapa de mi vida 
han llegado a mí a través del Baile
y ya sólo por eso, 
estoy inmensamente agradecida.

En mi poco tiempo libre,
he arañado segundos a mi Vida
para llenar mi Alma de Baile
y he ido probando diferentes estilos
dentro de la Danza Oriental, tribal y fusión.

Creo que me he quedado con lo mejor de cada uno de ellos 
y lo importante es que sigo bailando
porque eso me hace feliz.

Es así de sencillo...

El Baile es igual que el Amor: 
tiene que ser para Ganar más Amor.




jueves, 30 de enero de 2014

La emoción...

...es imposible de medir
porque a veces se manifiesta
en alegría, en lágrimas,
en abrazos,
en sonrisas...
y en mi caso,
en pasos de baile.
 
¿Quién me iba  a mí a decir
que acabaría dando una clase de danza tribal
y mi querida Maestra de Danza Oriental
estaría en ella como alumna?
 
Si dijera que no estaba nerviosa, mentiría,
pero cuando nos reunimos y sientes esa energía de gente
que ama bailar tribal
no hay sitio más que para intentar explicar
lo mejor que puedas los pasos
y que les lleguen llenos de tu amor
y respeto hacia esta danza.
 
Y allí estaba ella dando giros
con una de mis faldas de tribal.
La veía feliz...
y yo aún lo estaba más.
 
Me dijo después que estaba emocionada
de verme allí delante,
enseñando
e incluso le dio penita
que acabara la clase...
 
¡Madre mía!
¡¡Qué bonito!!
 

lunes, 20 de enero de 2014

Todo se mueve (Paulo Coelho)

Cuando bailamos, somos libres. 

Mejor dicho, nuestro espíritu puede viajar por el universo, mientras el cuerpo sigue un ritmo que no forma parte de la rutina. Así podemos reírnos de nuestros grandes o pequeños sufrimientos, y nos entregamos a una nueva experiencia sin miedo. Mientras la oración y la meditación nos conducen hasta lo sagrado a través del silencio y del viaje interior, en el baile celebramos junto con otras personas una especie de trance colectivo.

Se puede escribir lo que se quiera sobre el baile, pero no servirá de nada: es necesario bailar para saber de qué se habla. Bailar hasta quedar exhausto, como si fuésemos alpinistas subiendo una montaña sagrada. Bailar hasta que, en virtud de la respiración agitada, nuestro organismo pueda recibir oxígeno de una manera a la que no está acostumbrado, lo que acaba llevando a la disolución de la identidad y a la pérdida de nuestras referencias del tiempo y del espacio.

Claro que podemos bailar solos si eso nos ayuda a superar la timidez. Pero, siempre que sea posible, es preferible bailar en grupo, pues unos estimulan a los otros y acaba creándose un espacio mágico, con todos conectados en la misma energía.
Para bailar, no es preciso aprender en escuelas: basta con dejar que nos enseñe nuestro propio cuerpo, pues bailamos desde la noche de los tiempos, y eso no lo olvidamos.

....

Cuando nos hacemos adultos y envejecemos, tenemos que continuar bailando. El ritmo cambia, pero la música es parte de la vida, y el baile es la consecuencia de la penetración de este ritmo en nuestro ser.

Continúo bailando siempre que puedo. En el baile, el mundo espiritual y el mundo real consiguen convivir sin conflictos. Como dijo alguien que no recuerdo, los bailarines clásicos se mueven sobre la punta de los pies porque están al mismo tiempo tocando la tierra y alcanzando los cielos.