jueves, 15 de noviembre de 2012

El espejo...

...en quien me fijo en las clases de sevillanas
es mi Maestra.

Las chicas de la clase,
que ya han hecho hecho otros años de sevillanas,
insistían el otro día en que yo ya había hecho,
que ponía los brazos muy bien...

Me fui muy orgullosa a trabajar
porque pensaba en  lo difícil que me parece
coordinar esos brazos con los pies
y encima que parezca que sé algo...

...pero es porque me fijo al 100% en ella...
Atenta a cada movimiento que hace,
a cada explicación,
a cómo lo hace...

Soy muy afortunada
de tenerla ante mis ojos,
de poderme fijar en ella,
de las conversaciones de baile,
de las clases extra,
de haber coincidido en esta vida
y en este tiempo,
en este espacio
y en estas coordenadas de mi vida con ella...

Soy afortunada de tenerla delante
y poder aprender tanto de la Vida,
del Baile...

sábado, 3 de noviembre de 2012

Sevillanas y olé!!

Pues síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!
He desempolvado los zapatos de flamenco que me compré hace 3 años
y por fin me subo a ellos para...ejem... aprender a bailar sevillanas.

Digo ejem, porque llevan como unas tachuelillas por debajo en la punta y en el tacón que a mi me da la impresión que me van a hacer resbalar y a pegarme un piñooooooo muy gordo. En la segunda clase conseguí estar arriba de los tacones de 6 cm y moverse, dar algún paso e incluso algún giro...pero como que no estaba yo muy segura.

Como es esta foto me sentí....pero con los zapatos en negro ;)

Aunque creo que fue peor el primer día, que como fue "pensat i fet" me fuí a clase con la falda de flamenco y sin los zapatos, que lo había guardado muy bien, pero me llevé mis zapatillas rosa de ballet. Bueno pues cuando llegué había mucha gente y todas perfectas vestidas con faldas y zapatos de taconeao y yo helada con mis zapatillitas de ballet, así que me metí en mis botas de agua, ohhh qué calentita, y así hice la clase. :))
Me miraban raro rarooooooooooo, pero yo atendí mucho y...le dí una sorpresa a mi profe de oriental, que también sabe mucho de flamenco y sevillanas, porque no sabía que iba a ir.

Voy porque las clases las da ella. En resumen. Me van a  venir genial para las poses y los pasos de flamenco que se aplican a la Danza Tribal, pero he de decir que menudas agujetas tuve al día siguiente en los brazos y en los pies.


domingo, 28 de octubre de 2012

¡¡Y otra experiencia...

...para añadir a nuestra andadura como Tribu!!!
¡¡Bailar en un restaurante, con la gente muy , pero que muy cerquita!!

Después de acabar de vestirnos en mi casa, fuimos al sitio y cenamos juntas: una forma perfecta de pasar más tiempo unidas en esta vorágine de vidas diferentes que lleva cada una, pero que se van uniendo gracias al tribal.


La primera canción que bailamos fue Marco Polo, el sueño que no había podido cumplir Marta en su época de oriental, así que sólo tuvo que mencionarlo para que todas votáramos que era la canción perfecta para empezar.

Yo...entré en trance.
No sé explicarlo de otra manera. Con las rápidas me dejo llevar,
me emborrachan y voy subiendo, subiendo de intensidad...
y ya habíamos bailado alguna lenta,
pero no sé si fue el ritmo hipnótico de la canción,
el calor que tenía, los ochos mayas de cadera para empezar...
Esas caderas tan sinuosas.
Todo fue como retárdandose
y el ambiente, y la gente dejó de existir.
Estaba la música y mis compañeras.
Si me hubiera despertado en mi cama hubiera pensando:
"Qué maravilla de sueño"
Fue preciosa...
directa a mi alma.

Me gusta mucho esta foto, en la que están mirándonos bailar Alba y María, las últimas en llegar, y que ya forman parde de las Apsaras a muerte, porque se nota que viven el tribal en el corazón.


Y ya unimos nuestros brazos en una fila, empezó la musiquita que nos vuelve locas, locas y cuando me dí cuenta habíamos bailado la última y se había acabado.


¡¡¡¡OHHHHHHHHHH!!!!
Perooooooooooooo, una darbuka en un coche , un voluntario  para tocarla y nosotras siempre dispuestas a seguir bailando, es una mezcla explosiva, así que hicimos dos temas más a darbuka puraaaaaa e improvisando mucho, mucho :P



Y al final ya se ha convertido en tradición animar a la gente del público a que muevan un poquito la caderita con nosotras, sólo por divertirse y para disfrutar durante unos minutos lo maravilloso que es este baile que nos hace tan feliz.



PD: Mil gracias a Celeste por hacernos las fotos ( aunque estaba malita); a Rubén por estar pendiente del equipo de música y preocuparse del sonido y de mis caídas de pestañas para empezar las canciones; a Isa por grabarnos y por venir a acompañarnos, al igual que Esteban, y todos nuestros amigos que vinieron a cenar y a vernos bailar.
¡¡¡Gracias de todo corazón!!!

jueves, 25 de octubre de 2012

Baile y respiración

Todos sabemos que por medio del baile, adquirimos hábitos saludables, como andar erguidos, conseguir un tono muscular adecuado, coordinar nuestros movimientos y...respirar correctamente.

En nuestra clase del lunes nos enseñaron la importancia de la respiración. Para bailar bien hay que saber respirar bien porque... ¿¿Cómo transmitir lo bello que tu alma siente, si en ese momento te estás poniendo roja como un tomate porque se te ha olvidado respirar??

                                             

A mí me pasa muchas veces cuando calentamos pecho: me concentro tanto en la subida y bajada que no respiro, y lo que no quiero es ir respirando a la vez, para no acompasar las subidas con la respiración, así que al final hago todo lo contrario y me voy poniendo como muy roja... jijijijijjijiji... Una vez me dijeron que lo ideal era hablar a la vez para que no se acompasaran las subidas y bajadas con la respiración... pero no me voy a poner a  hablar como una loca en mitad de clase :$

Pero la buena noticia es que con las clases de danza he aprendido a respirar desde el estómago, no con el pecho y la verdad es que para relajarme me viene genial  porque en apenas dos o tres minutos entro en otra dimensión... ;)

Ahora me gustaría respirar DE VERDAD para sentir más a fondo cada paso y para engrandecerlo o hacerlo más pequeño, no sólo con mi cuerpo sino con mi respiración...


 

domingo, 21 de octubre de 2012